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Nairys Fernández Hernández
Cuba
Causa y efecto
Estoy entrando en la blancura fría
en la temperatura árida
Voy creciendo a la intemperie y siento
alejarse sin lujuria el manantial de la juventud
mis alas todavía desprenden el vuelo
pero ya pesan destempladas en el viento
Voy prometiéndome la sangre a cada instante
que dejo regada en los caminos
como un placer ruin me cerca la desilusión de este tiempo de locos
como un deseo me llega la aventura de viajar sin prodigios
en infinita velocidad vivo a falta de la inocencia
Este olor a soledad madura
Comienza a transformarse en una carga sobre los hombros
Y la libertad me cuesta un alto precio
Escribo cartas que no envío
colecciono las flores que nadie me regala
y la palabra “te quiero” a fuerza de repetirla tanto va desapareciendo de
/mi léxico
Que error tan seco son las noches
para alguien que no acaba de enterrar el deseo
para quien espera entrenada otro día de latidos contundentes
entre cielo y cielo
de vida a vida
reflexionando sobre cosas tan sencillas como el Karma
Causa y efecto será está perplejidad con que me visto
inmóvil me secunda durante la travesía
Estoy sonando a media luz en la transfiguración de mi cuerpo
en la resina de estas horas
me acompaña el invierno, el insomnio, la madrugada abierta
pierde su armonía
Miro los años prisionera del silencio
y pienso ¿qué pasará si me caen encima de pronto?
Suspiro profundo sin atrapar el aire
que más da que yo sea siempre
o igual puedo ser nunca otra vez
De finas plumas aullando el desafío por los rincones
Venga la exhalación y la profecía
el réquiem y el sexo doblado sobre las sábanas
el temblor y la mirra y el áloe en la silueta delgada
resucitando en la noche
la germinación de la piel vibrando resiente
tras su vuelo oculto.
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